Intentando no perder los sentidos del gusto, del olfato y del bolsillo
por los pubs de toda Escocia...
por los pubs de toda Escocia...
Un país impresionante, unas pocas nociones de inglés, una compañera de viaje cuasi-vegetariana, (¡jodeeeer!) un coche y 1.000 millas por delante a través de las sinuosas carreteras escocesas. Toda una aventura a través de un país donde los espacios naturales son venerados, sus habitantes son personas afables y atentas y la gastronomía se encuentra en una fase infantil, con profusión de sopas del día y sandwiches.



