Viaje a Darjeeling: Restaurante Glenary's
Como si de la película se tratase, tras nuestra etapa en Delhi, nos embarcamos en la aventura de llegar a Darjeeling, enclave simbólico del norte de India y cuna de la famosa variedad de té. Desde Delhi nos separaban unos 1.500 km que salvamos tomando un avión hasta New Jalpaiguri, donde nos recogió en una sofocante mañana nuestro guía y conductor, para llevarnos hasta cerca de las altas cumbres del Himalaya indio.
La ascensión hasta la famosa ciudad, reclamo turístico para indios y occidentales a cascoporro, se reveló como un viaje un tanto místico hacia lo desconocido, pero (no se preocupen) con un par de objetivos gastronómicos claros. Las estrechas carreteras que surcan las colinas y los valles plagados de plantaciones de té hacen del viaje una aventura a veces divertida, a veces peligrosa, dependiendo de la pericia del conductor, pero en general no entraña demasiados riesgos.