sábado, 17 de diciembre de 2011

La Cosmopolita. Málaga

Como ya he dicho más de una vez, mis platos favoritos son los de cuchara. Aunque eso no implica que no me gusten los de tenedor y cuchillo, ni los que se comen con palillos, ni los que se comen con las manos… 


De esta forma, tenía ganas de que llegara un poco el frío, algo que todavía no ha sucedido, pero el fin de semana pasado entró algo el fresco, así que aproveché para hacer una visita que tenía tiempo planeado hacer.

Esto para los que me conocen saben que es algo interesante. No soporto el frío. Adoro el verano. Aún así tenía tantas ganas de un potaje o similar que me apetecía que llegara el frío.

La Cosmopolita es un Restaurante con la especialidad en los platos de cuchara. Es un gusto poder pedir fabes con rabo de toro, fabada o berzas malagueñas.
De hecho me quedé con ganas de pedir especialmente esas fabes con rabo de toro, pero bueno, la selección fue la siguiente.

Comenzamos cómo no, con unas croquetas del puchero (8€). No voy a hacer otra vez el alegato hacia las croquetas. VIVAN LAS CROQUETAS. 


Aunque tengo que reconocer que esta vez me apetecía más pedir los buñuelos de bacalao, que además me habían recomendado expresamente, pero cuando se va a comer acompañado, hay que negociar los platos a pedir.
Aún así tengo que reconocer que estaban bien. Me habría comido 15 sin dudarlo, pero me comí las 3 a las que tocó la división…

Como otro entrante elegimos el Pan de Cristal relleno de “Jaime Oliver. Mozzarela, albahaca y tomate” (9€). El pan me encantó, y la conjunción de estos tres ingredientes, si son de buena calidad es tremenda. Además me encanta la albahaca fresca, y aquí estaba en abundancia. Otro acierto.


A pesar de que había otros entrantes con muy buena pinta, como huevos fritos con papa y jamón, pepito de ternera, croquetas de cecina o pulpo tostado (por decir algunos), era el día de mojar pan.
Tras dudar bastante, el camarero primero me metió en un problema, al comunicarme que además de los platos de la carta, había callos… Pero luego me ayudó: Se podían pedir medias raciones.
Así que optamos finalmente por Callos y por Berzas Malagueñas, ese plato tan clásico de nuestra ciudad. Por si alguien tiene más interés, os enlazo a la web para mi de referencia respecto a recetas y comidas típicas de Málaga: Berzas Malagueñas


Solamente escribir la palabra ya me lleva a la cocina de mi antigua casa, cuando mi madre ante mi pregunta con cara un poco de asco me respondía “Berzas niño, come y calla”.
Y a pesar de ser un plato poco atractivo a la vista para un niño… evidentemente me lo comía.
En serio, creo que hay pocas cosas mejores que los potajes, pucheros, cocidos de nuestras madres. Berzas, callos, acelgas, coles...

Lo cual es una gran baza para este restaurante, al ofrecer estos platos tan…. Íntimos.
Pero a la vez es un hándicap, y es que, aunque las berzas que pedí estaban muy buenas… Las de mi madre estaban y están mejores. Eso está claro. Es un mandamiento en la comida. Como la cocina de la madre de cada uno, no hay nada.
Eso sí, no fui buscando las berzas de mi madre, por eso gocé con el plato.


Callos muy ricos (5€). Con callos de verdad. Que esa otra, el día que me enteré lo que eran los callos, mi vida de niño cambió. ¿Qué eso que tanto me gustaba era el estómago? ¿Y cosas peores todavía? Jaja. Los callos tienen que ser así, gelatinosos y correosos. Y deliciosos. Y picantitos. Los de la Cosmopolita cumplieron con todo esto.

Las Berzas (5€) también muy ricas como digo, eso sí, no pretendan regresar a su infancia. Aquellas berzas de al menos mi infancia tienen otra cosa, más allá de gastronómica. Aparte del plato, las habichuelas, los garbanzos… te lleva al Simca 1200 de tu padre, a las peleas con tu hermano, al chándal con parches en los codos.


Esos momentos no podrán regresar (como lágrimas en la lluvia)… pero platos como estos te llevan a aquella época tan mágica.
Como buen amante de la nostalgia, me pongo y no paro, así que a ver si me centro y concluyo.

De postre, uno de mis favoritos, las milhojas de nata (4€) que cumplieron.
Con las reservas lógicas de según cantidad de comida a pedir, veces que se repita la bebida, qué bebida (en este caso una caña y una copa de pernales por persona), postres, cafés, etc, la cosa se quedó en 20€ por persona.



En definitiva lugar totalmente recomendable donde disfrutar de buena cocina, buenos productos, y donde destacar especialmente la variedad de platos de cuchara.

Dónde encontrarlo: Calle José Denis Belgrano, 3
29015 Málaga
Teléfono 952 215 827


carrascalbollo@gmail.com


2 comentarios:

Jordán Abellaner dijo...

Magistral entrada, magistrales fotos, magistrales callos... Una maravilla, señor Bollo, la mejor muestra de una buena recomendación escrita con arte y gusto.
siga así
un abrazo

Abogado Málaga dijo...

Mi platos favoritos son también los de cuchara...nada como un buen plato calentito de lo que aquí en Málaga llamamos.."el cuchareo" jeje

Saludos!!

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