miércoles, 30 de junio de 2010

101 Experiencias Gastronómicas que no te puedes perder


Hay un grave problema a la hora de leer este libro. Al menos yo lo he tenido. Sus autores (José Carlos Capel, Julia Pérez y Federico Oldenburg) desarrollan cada palabra del texto con tanta delicia, que te invaden de forma descarada sensaciones pecaminosas. En mi caso concreto he sufrido la gula y la envidia.

Posteriormente seguiré desarrollando mi incursión con los pecados capitales.

Como su nombre indica, en este libro nos hablan de encuentros, momentos, situaciones gastronómicas que merecen la pena.

En primer lugar decir que todas están situadas en España, por lo que las tenemos a mano. Eso sí, alguna que otra seguramente se escape del bolsillo de la mayoría de españoles. Con dinero es relativamente fácil conseguir experiencias excitantes (que no se malinterprete esta frase, jeje).


lunes, 28 de junio de 2010

Una ruta del cochinillo segoviano

Ahora lo que se lleva no es ir a comer fuera, sino hacerse una ruta gastronómica como Dios manda, recorrerse pueblecitos con la guía en la mano, saludando a los vecinos con cara de despistado y tomando notas en el cuaderno de viaje. Fotografiar paisajes, pasear y claro, comer.


Ver Ruta del cochinillo segoviano en un mapa más grande


El Yantar de Pedraza
El camino comienza en el bonito pueblo medieval de Pedraza, en su plaza flanqueada por algunos restaurantes bajo soportales y con mesas en sus terrazas, con vistas directamente a esta.
Pero merece la pena acercarse a otros pueblos de la zona donde también se encuentran otros puntos de interés de la región. Hablamos por ejemplo de Sepúlveda, con su mirador privilegiado de las Hoces del Duratón, o Sotosalbos, con su magnífica iglesia de San Miguel, bonita muestra conservada del románico. También en estos enclaves podemos encontrar el famoso cochinillo y lechazo de Castilla y León, cocinados en el preceptivo horno de leña que le confiere esos definitivos crujientes y tostados tan característicos de la zona.  

En uno de los restaurantes más recomendados, el Yantar de Pedraza, tuvimos la oportunidad de degustar una muestra de buena cocina de esta zona. De entrante, una patatas revolconas, con una buena demostración de chorizo y panceta en su interior, guindilla y pimentón. Buenísimas.

Como segundos, fuimos a lo seguro y, por otra parte, a lo que habíamos venido: ración de cochinillo y unos huevos fritos de gallinas segovianas con chorizo y patatas fritas.


Como postre pedimos tarta de queso y pastel ruso, una fina pasta rellena de crema. Todo por 57,85 euros, dos personas.



Restaurante Centro turismo rural La Data, Gallegos.

Otra de las opciones del turismo en la zona es pasar alguna noche fuera en uno de los pueblos con “sabor a pueblo” de la provincia. Un ejemplo es Gallegos, pueblecito de menos de 100 habitantes cercano a Pedraza y que dista 34 km de Segovia.

En el podemos degustar también buenos asados de cochinillo en el restaurante de La Data, centro de turismo rural donde podemos alojarnos. Nosotros nos decantamos por otra de las preparaciones del cochinillo que más nos gusta, el cochifrito o cuchifrito, que para el caso es lo mismo.
 
Además, acompañamos la comida con otros platos como la sepia a la plancha, plato castellano donde los haya, pero que estaba en su punto, unas croquetas de jamón buenísimas y una ensalada de espinacas con queso de cabra y frutos secos estupenda.

Como postre, tarta de manzana, también casera, por supuesto. Precio para dos personas y una cena estupenda: 52 euros. Alojamiento para dos personas, una noche con el desayuno incluido: 60 euros.


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domingo, 13 de junio de 2010

Churros en Casa Aranda. Málaga

Estamos ante un clásico de Málaga. Junto con la forma de pedir cafés, seguramente este sea el otro acontecimiento de los desayunos-merienda típicos en Málaga.


Como bien saben todos lo que nos leen, la sinceridad es la base de esta página... Y así seré aquí. Tengo que reconocer que iba a comenzar esta entrada argumentando que no hay malagueño que se precie que no haya comido churros en Casa Aranda.

Es más, para mí es algo tan clásico (Como dice el cartel, casa fundada en 1932), que por ejemplo un amigo íntimo nos reunió a todos alrededor de unos chocolates con churros en este lugar para decirnos que iba a ser padre.


Situado en pleno centro (Calle Herrería del Rey), al lado del Mercado de Atarazanas, su variedad es nula. La verdad no sé si se puede pedir pan con tomate por ejemplo (Sinceramente, nunca se me ha ocurrido pedir algo así). Allí hay que pedir chocolate con churros. Si acaso un café con churros. Les guste más o menos, hay que ir a comer churros a Casa Aranda. Está claro que los churros, churros son, tampoco dan para innovaciones ni nada raro...
Pero es un acontecimiento, eso sí, probablemente les costará encontrar sitio libre donde sentarse, a pesar de que hay muchas mesas.


Para mí los “churros” siempre han sido así. Tal cual salen en la foto. Posteriormente me enteré que estaban los churros madrileños, las porras... Pero en Málaga los churros son así. Entre otras cosas porque aquí una porra, sería una porra antequerana (Otra delicia, por cierto).

No me desvío del tema: Churros. La forma más contundente de comenzar la mañana, o de acabar la noche de juerga. El 1 de Enero todo jovenzuelo del lugar busca ansioso mesa para llenar el estómago con algo rotundo que le baje esa ex-sensación de euforia que se está empezando a convertir en sensación de malestar general y de cabeza y estómago en particular.

Incluso borrachuzo y con la acostumbrada sensación del fracaso amoroso entran bien los churros de Casa Aranda. Resumiendo: siempre apetecen.

Que por cierto, luego dicen que en Andalucía somos exagerados. Y digo yo. Cinco churros Cinco que sirven como ración por persona ¿es exagerado? En absoluto. En mi caso concreto hasta se queda corto, y espero ávido por si algún inconsciente se deja alguno de su lote.

También es curiosa la forma de extenderse de este negocio. Cualquier localillo cercano es adquirido simplemente para meter mesas. Parece un escaparate para ver a la gente comer churros.
 (En estos "escaparates" sólo hay mesas y sillas, ni siquiera servicios)

 
Y que no se me olvide. ¿Por qué iba a empezar esta entrada diciendo que cualquier malagueño digno tenía que haber comido churros en Casa Aranda? Porque comentándolo con mi compañero de página Abellaner... me reconoció que jamás había comido churros en casa Aranda. Abellaner... tenemos un problema. Bueno, mejor dicho: Tienes un problemón.



    Casa Aranda
    Calle Herrería del Rey. Málaga
    Tfno: 952 222 812
    Móvil: 676 41 08 11

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miércoles, 9 de junio de 2010

Cantina Estación Puerto de Cotos, Madrid

Tras unos días (o semanas) en el dique seco, vuelvo para traerles a ustedes una recomendación fácil, accesible pero no menos digna de estar en estas páginas: un estupendo menú del día. Tras una de mis frecuentes excursiones a la montaña, recalamos en la cantina de la estación de Cotos, en el puerto de montaña del mismo nombre, punto de partida de numerosas rutas de senderismo y de dominguerismo en la Comunidad de Madrid. Y el principal reclamo de este lugar fue para nosotros unos magníficos judiones de La Granja (les recomiendo pinchar en el enlace y leer el interesantísimo artículo sobre esta variedad y, cómo no, degustarlos).

La tradición familiar nos trae una receta magnífica de los siguientes judiones:
Fue la elección estrella de entre los primeros. Este sencillo restaurante ofrece diferentes menús, de 12, 15, 20 o 25 euros, creo recordar. El precio depende más bien de los segundos que se piden. Los primeros pueden ser seleccionados de manera indiferente. Pero claro, teniendo la posibilidad de pedir esto:
Yo no pediría esto otro, por ejemplo:
Dejar claro que estas verduras a la parrilla estaban en su punto, pero claro, teniendo la oportunidad de probar esos judiones...
De entre los segundos del menú más económico, seleccionamos un buen bistec con patatas, lubina a la plancha y filetes de lomo fresco con huevos (de campo) y patatas fritas.
Bueno, y si a ustedes les parecía que el menú del día no estaba mal por esos 12 eurillos, esperen a ver los postres caseros incluidos: tarta de limón, tiramisú (maravilloso) y flan de huevo (de huevo de verdad).
¿Dónde encontrarlo...?
    Cantina Estación Cotos
    Puerto de los Cotos. Línea de Cercanías C-9 MADRID.
    Tlf. Reservas 629 746 216
Si acuden a comer durante un día frío, ojo, el Puerto de los Cotos está a unos 1848 metros de altitud, así que es conveniente reservar, ya que la cantina tiene escasamente unas dos o tres mesas dentro. Si tienen la suerte de un benigno clima para contemplar las vistas mientras se comen unos buenos judiones, pueden hacerlo sentados en su terraza, que también se llena, así que reserven también. Pero creo que no se arrepentirán.

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