Como no podía ser menos, uno de los primeros sitios de los que hablé en esta página gastronómica fue del Bar La Cantina de Málaga (Por si alguien no la leyó o quiere volver a hacerlo, que pinche aquí)
En su momento, comer allí lo califiqué como “trepidante”. Y ahora que vuelvo a leer lo que escribí hace casi ya dos años... creo que hasta me quedé corto.
En aquella época guisaillopapa, nuestra página, estaba en sus inicios y no acudía yo del todo preparado a disfrutar de magistrales comidas, por lo que sólo pude incluir una triste foto hecha con el móvil.
Otra de las cosas que no hice en la primera entrada fue dar la dirección y el número de teléfono para quien quiera. Aquí lo tienen:
¿Dónde encontrarlo?
CAFÉ BAR LA CANTINA Pasaje Rosario Gil Montes (Perpendicular a Avda. Carlos Haya) 29010. Málaga Tfno: 952 610 929 Móvil: 676 41 08 11 |
Como se pueden imaginar, La Cantina es un fijo. Haga buen tiempo o malo siempre apetece comer allí. Por lo que tenía claro que tarde o temprano, en una de mis habituales visitas podría arreglarlo añadiendo mejor material fotográfico. Así ha sido.
En esta ocasión, ya habíamos hablado con ellos: Teníamos encargado un arroz con bogavantes. Sólo escribir el nombre me ha hecho salivar de manera escandalosa.
Esta vez sí me llevé la cámara, y aunque este excepcional sitio ya tenga entrada en nuestra página, se merece otro comentario para volver a hablar de su estilo especial y de su comida deliciosa.
Como ya dijimos, destaca este lugar por los pescados y mariscos, frescos y muy bien servidos.(aparte de los platos caseros de los que ya hablé en la anterior entrada), así como el buen hacer de la familia que regenta el Bar.
Unas conchas finas, unos mejillones y unas gambas junto con unas cervezas para activar el estómago, aunque la verdad, mi estómago siempre está preparado para comer y no necesita activarse con nada...
Esta vez los variados pescados, o el plato de callos fue sustituido, como ya he comentado por un más que sabroso arroz con bogavante. Una locura.
Además servido directamente en la cacerola.
Por lo que pudimos repetir hasta casi extasiarnos, y mojar el pan (otro dato interesante, el pan en este sitio es buenísimo, algo que desgraciadamente cada vez es menos usual en cualquier restaurante. Para cualquier dueño de restaurante que lea esto: En España nos encanta el pan, por favor mejórenlo. Afortunadamente en La Cantina no hace falta dar este aviso porque ya digo que el pan es impresionante).
Y como en el fondo te sueles quedar siempre con ganas de más, hace poco fui otra vez a la Cantina. Esta vez disfrutamos de unos boquerones en vinagre y anchoas con tomate (por si a alguien se le ha olvidado de ir tanto a Mercadona: Sí, los tomates pueden saber a algo).
Unas almejas con gambas deliciosas. Aparte de los bocados en sí, aquí mojar ese pan tan extraordinario es casi obligatorio.
Todo realmente exquisito, pero para mí lo mejor esta vez estuvo en el bacalao con pisto. Una maravilla.










