Cudillero es un precioso pueblo de la costa de Asturias recomendado en absolutamente todas las guías de la zona.
Como buen borrego que soy, no pude evitar su visita, faltaría más
(No se equivocan con este sitio las guías)
Aunque como todos saben este blog es gastronómico (en el último estudio resulta que es el mejor del mundo) también nos sirve a mi amigo Abellaner y a mí mismo para soltar nuestras historias raras, como la que viene a continuación:
Nadie entenderá esto, pero yo, natural de Málaga y residente en dicha ciudad, estoy acostumbrado a “mirar para abajo” y ver el mar, y “mirar para arriba” y ver la tierra. “Curiosamente” cuando visitaba la espectacular tierra asturiana el resultado era contrario. Si miraba para arriba veía el mar, y si miraba para abajo veía bosque.
(Impresionante toda la costa de Asturias)
Enfrascado en tan complejo pensar, no tuve más remedio que pararme a comer unas tapitas en cualquier bar de Cudillero, a la vez que disfrutaba de unas vistas escandalosas.
Como ya he dicho, precioso pueblo, minúsculo pero con un encanto especial. Sin duda preparado para el turismo lo cual no ha hecho que cambie y mantenga dicho encanto, y en la plaza (o como le queramos llamar) del pueblo había varios restaurantes preparados para atender a inteligentísimos turistas como yo cansados en nuestras complejísimas dudas geográficas.
Así, como absolutamente siempre que me senté en cualquier terraza de Asturias pedí Sidra, esta vez la acompañaban unos mejillones.
Realmente estoy muy acostumbrado a comer mejillones en Málaga, y realmente no es que sea mi “animal de dentro de concha” favorito (puse esa frase porque no sabía si decir molusco, bivalvo, cetáceo, mamífero, carnívoro o herbívoro, y no me parece profesional usar ahora la wikipedia).
A pesar de ello, tengo que decir que fue un absoluto deleite cada vez que uno de esos bichejos eran saboreados por mí. Brutales.
(Vaya pedazo de mejillón... además exquisito)
Y sobre el pulpo a la gallega ¿qué decir? Pues que estaban tiernos al máximo y con un sabor realmente mágico.
Si tienen la excepcional suerte de estar por Asturias no duden ni un segundo en acudir a Cudillero, un pueblo realmente para visitar, y además podrán disfrutar en cualquiera de sus bares de unos manjares realmente deliciosos.
Eso sí, no se alteren demasiado si resulta que al mirar "para arriba" ven el mar en vez de tierra.
Etiquetas: Asturias, Cudillero, Restaurante, Gastronomía


















