Este año, como no podía ser menos, he sido agraciado con la visita de los Reyes Magos (el gordo barrigón de Papa Noel, Santa Claus o como le queráis llamar no pasa por mi casa, porque sino sería yo el que le daría “regalitos”).
Aunque no venga al caso, tengo que declarar mi más acérrimo odio hacia los papá noeles colgando de las terrazas (Yo los pondría colgando pero de otra manera). ¿Pero esto qué es? Yo diría que es casi peor que Jalogüin.
Bueno, a lo que iba, los Reyes Magos me han traído, entre otras cosas, un libro realmente interesante. En unas dos semanas ya me lo he empapado casi entero.

























