domingo, 24 de enero de 2010

Guía del Turismo Gastronómico en España 2010


Este año, como no podía ser menos, he sido agraciado con la visita de los Reyes Magos (el gordo barrigón de Papa Noel, Santa Claus o como le queráis llamar no pasa por mi casa, porque sino sería yo el que le daría “regalitos”).



Aunque no venga al caso, tengo que declarar mi más acérrimo odio hacia los papá noeles colgando de las terrazas (Yo los pondría colgando pero de otra manera). ¿Pero esto qué es? Yo diría que es casi peor que Jalogüin.


Bueno, a lo que iba, los Reyes Magos me han traído, entre otras cosas, un libro realmente interesante. En unas dos semanas ya me lo he empapado casi entero.

lunes, 11 de enero de 2010

La Vieja Fábrica

Alcoba de los Montes, Ciudad Real

Amanecer en las dehesas de la Raña de Cabañeros
Menos mal que pudimos compensar el frío reinante con una excelente cena en el restaurante La Vieja Fábrica, en el pueblo de Alcoba de los Montes, en las estribaciones del Parque Nacional de Cabañeros. Consta de un gran comedor calentado por una estufa de leña y una decoración propia de la austeridad de una antigua fábrica, aunque con detalles bastante agradables.
Fue una tarde de avistamiento de pájaros, en la que además de pelarnos de frío, pudimos contemplar al buitre negro o a la grulla en la Raña del parque nacional. Y claro, el rey del parque, el ciervo. Un espectáculo increíble, sin duda.




El restaurante destaca por una amabilísima atención familiar y, claro está, por una estupenda comida. Nos dejamos aconsejar sobre los entrantes, cosa que fue un gran acierto. Nos agasajaron con unas delicias de morcilla con huevos rotos y patatas paja. Tengo que decir que soy un gran aficionado a la morcilla y así me luce. Pero está es, sin duda alguna, la morcilla más impresionante que he probado. El gerente me comentó que se la traían de Granada.

Lo siguiente fueron unas setas de ostra de primera, a la plancha, jugosas, carnosas, en su punto. Carrascal Bollo las hubiese preferido únicamente con sal gorda, pero el picadillo de ajo y perejil no me disgusto en absoluto. Maravillosas.

Para terminar con los entrantes-primeros, seleccionamos la ensalada de lechugas, queso de cabra, frutos secos y vinagreta de miel. No puedo reprimir unas lágrimas al acordarme de ella. La vinagreta, en su punto. El juego de texturas de los frutos secos y el queso, así como su sabor salado contrastando con el dulce de la miel... sin palabras.

Y vayamos a los segundos. Yo, para no variar demasiado, elegí entrecôte de vaca. Tengo que decir que encontré diferencias notables entre el vacuno de está zona de Castilla-La Mancha con esos impresionantes pastos en sus dehesas y el de otras zonas de España donde lo he probado. El sabor es ciertamente más intenso y, en general, diferente. Aunque igual me estoy colando y las carnes se las sirven a este restaurante desde otra zona.



  Otra de las innovaciones en nuestra dieta cuando salimos a comer fuera, las chuletitas de cordero, selección de Carrascal Bollo. A mí me parecieron muy correctas, pero será él mismo quien tendrá que comentarnos qué le parecieron.
Dentro de las carnes también seleccionamos la presa ibérica, filetitos cortados finos y a la parrilla, acompañados de patatas a lo pobre y pimiento del piquillo.
Uno de los platos que más me gustaron fue la merluza a la espalda, una preparación estupenda, jugosa y deliciosa.

Y como colofón de una cena redonda, los postres. Estos si eran postres caseros, más allá, eran postres elaborados con una mano delicada.

Tarta de queso con mermelada de frambuesa

Crêpe relleno de naranja con chocolate

Tarta de galleta con chocolate caliente

Como pueden comprobar, hemos recuperado el entusiasmo y la fe en los postres de verdad, después de los supuestos caseros que a menudo se encuentran por ahí. Mi favorito... me quedo con los tres. Además, acompañamos con cafés. Todo a un precio totalmente ajustado a aquello de lo que disfrutamos. Quería felicitar a Luis y Raquel, que regentan el local, así como a la cocina. Pasamos un rato fabuloso gracias a vosotros.

30 euros por persona
VALORACIÓN GUISAILLO: 9,89  


¿Dónde encontrarlo...? 
    Calle Hernán Cortés, 11
    Alcoba de los Montes (Ciudad Real)
    Tlf. 926 770 262 email: anchurones13@yahoo.es
mailonpix.com

domingo, 10 de enero de 2010

La Almazara de Cabañeros

Horcajo de los Montes, Ciudad Real

El Parque Nacional de Cabañeros acoge uno de los ecosistemas más impresionantes que he podido disfrutar en mucho tiempo. Este fin de semana hemos podido admirar al majestuoso ciervo y al buitre negro. 


Afrontamos con ilusión el primer hito de nuestra ruta, la Almazara de Cabañeros, museo restaurante ubicado en el pueblo de Horcajo de los Montes, Ciudad Real, donde se puede disfrutar de un comedor impresionante en una antigua almazara que es todo un museo etnográfico de la zona. Dicho emplazamiento es uno de los pocos aciertos de acudir a este restaurante. Acudimos un sábado, previa reserva, pero faltaban demasiados platos por los que es conocido el local, como las croquetas de venado o el queso de cabra con confitura y el venado en salsa con ciruelas.


Ante tal desatino, nos decidimos no por aquellas opciones que nos habían llevado allí, sino por unos segundos que a la postre no resultaron del todo a la altura. Comenzamos con unos duelos y quebrantos, un rimbonbante nombre para un revuelto, que a pesar de ello estaba muy bueno. Iba con tocino y choricitos de venado troceados, junto con unos huevos de corral maravillosos. También pedimos huevos fritos con choricitos de ciervo y pimientos fritos con patatas.

 








De segundo nos decidimos por la caza, como no, estando en la capital del venado. Como no quedaba en salsa lo pedimos a la brasa con reducción de vino de Oporto, pero que si estaba a la brasa no resultaba adecuado servirla en salsa. Parece una diferencia clara pero que alguien no entendió en su momento al escribirlo en una carta.





Lo mejor de los segundos fueron las carnes de ternera y de cochinillo, la primera presentada pasada y fría, la segunda en un cuchifrito correcto. Todo regado con un Valdepeñas crianza que nos ayudó a superar algún mal trago.


Para rematar, al preguntar por los postres caseros nos informan que queda una natilla y una mousse de chocolate. Éramos seis personas en un comedor como mínimo adecuado para sesenta comensales y tienen previstos dos postres de la casa. Además, las natillas fueron servidas prácticamente heladas.
En resumen, nos parece justo avisar que los platos fueron servidos con unos intervalos inaceptablemente largos. Me río de las guías que mienten tan descaradamente, ensalzando unas virtudes como un buen servicio que no aparece por ningún sitio. Menos mal que nosotros no vivimos de este negocio de comentar y podemos ser sinceros con nuestros millares de seguidores.



    Calle Viñas, 26
    Horcajo de los Montes (Ciudad Real)
    Tlf. 926 775 450



Como veremos muy pronto, cerca tenemos la oportunidad de disfrutar de un restaurante que afortunadamente no tiene nada que ver con este en ningún sentido.

32 euros por persona 
VALORACIÓN GUISAILLO: 6,00 
mailonpix.com 

miércoles, 6 de enero de 2010

Restaurante Valderrey. Riaza. Segovia

En una de nuestras visitas a la bonita población de Riaza, frecuentemente para visitar la maravillosa zona del hayedo de La Pedrosa, en el puerto de la Quesera, hemos tomado un café mañanero en este bar restaurante que hoy nos ocupa, bien temprano. Lo que ha supuesto un descubrimiento ha sido su comedor restaurante. Normalmente, lo que más llama la atención de Riaza es su plaza porticada, con sus magníficos soportales y forja, así como la decena de restaurantes-asadores que podemos encontrar en ella y sus inmediaciones, si bien los precios del famoso lechazo y el cochinillo nos disuaden de probarlos en ellos. Además, siendo un día laborable y sin haber encargado estos platos siempre se expone uno a un recalentado.


El hayedo de la Pedrosa, desde el Puerto de la Quesera, entre Segovia y Guadalajara.



En fin, que nos decidimos por el Restarante Valderrey, a la entrada del pueblo y alejado del casco antiguo como una opción mucho más económica y práctica, al seleccionar platos del menú del día, aunque no menos maravillosos que los famosos asados del lugar. Aunque prometo volver para degustar el lechazo, eso está claro.



Como entrantes nos decidimos por los estupendos productos de la matanza de Castilla-León como son las morcillas de arroz  y el picadillo. Hay que destacar esas morcillas, que no se las pueden perder.
 
  
Después de un buen paseo por la montaña, en el macizo de Ayllón, entre las provincias de Guadalajara y Segovia apetecían unos primeros calentitos y, cómo no, nos decantamos por unas sopas castellanas, con huevos, jamón y pan. Lo ideal para recuperar fuerzas y recuperar todo el espíritu en sí.

Los segundos fueron variados, y todos magníficos por la excelencia de las carnes serranas. Desde el pollo en pepitoria, pasando por las chuletitas de cordero y terminando por el entrecôte de vaca, estas excelsas carnes servidas en su punto nos hicieron recuperar el ánimo y nos dejaron una gran satisfacción por no dejarnos un riñón al pagar la cuenta.

Pollo en pepitoria, buenísimo

Chuletitas de cordero
 

Entrecôte de vaca, mi elección


Para terminar, unas cuajadas y arroz con leche caseros, también magníficos.

 




  

¿Dónde encontrarlo...?
    Calle C Portal 2- Urb. Valderrey
    Riaza (Segovia)
    Tlf. 921 551 024
22 euros por persona
VALORACIÓN GUISAILLO: 8,91
mailonpix.com