domingo, 26 de septiembre de 2010

Restaurante Can Salvi, San Feliu de Guíxols.

En esta mini ruta de los arroces a la cazuela que proponemos y en la que hoy traemos a estas páginas al Restaurante Monserrat Can Salvi de San Feliu de Guíxols trato de transmitir mi pasión por la cocina de los arroces marineros. Y que mejor ejemplo que la cocina de estos arroces a la cazuela de la Costa Brava, en la comarca del Baix Empordà



Esta comarca, en la que la gastronomía es eso, no negocio, la fomenta con interés y la difunde entre el local y el foráneo con nada menos 11 campañas y 3 jornadas gastronómicas al año, sobre sus productos y preparaciones estrella. Vamos, que estoy pensando en irme allí a vivir.

Llegamos a Can Salvi por la inercia de ser todo un clásico de estas tierras. Su apertura como taberna en esta localidad data de 1.949.

¿Dónde encontrarlo...?
    Paseo del Mar, 23
    17220 Sant Feliu de Guíxols GIRONA.
    Tlf. 972321013 Web www.restaurantcansalvi.com
Teníamos claro que veníamos a lo que veníamos, su arròs a la cassola, pero abrimos los sentidos para apreciar algunos otros platos que nos ofrecieron en su magnífica cocina del mercado. Como aperitivos nos presentaron un taquito de atún marinado acompañado de aceite de oliva, y un pate de aceitunas negras y anchoas. Desgraciadamente, el pan tostado tenía la textura de chicle.

Los entrantes de pescado que seleccionamos ya eran otra cosa. Las navajas y los calamares a la plancha que pedimos estaban sabrosísimos. Las primeras, increíbles, carnosas y grandes pero no por ello menos suculentas. Los segundos, simplemente aliñados con ajo y perejil, acompañados de una patata cocida, demuestra que el producto fresco es la clave de muchas preparaciones. Maravillosos.


Vamos al plato principal. Arroz negro a la cazuela. Con mejillones de roca, sepia y gamba de Palamós. Teniendo una cazuela bien preparada, me sobran los bogavantes y las langostas. Sirve como cocina catalana por antonomasia, sin recurrir a los topicazos del pa amb tomàquet y sin poder olvidar el importante sofrito catalán.
Un arroz en su punto, que eso sí, hay que comer rápido, porque a pesar de emplatarse, alcanza temperaturas tan altas que corremos el riesgo de que se nos pase.


Como culmen de la cena, unos buenos postres, aunque aseguro que no me hubiese hecho falta, dejando ese sabor a mar en mis papilas.
Crema Catalana, por supuesto y tarta Tatín.El precio, secundario si salimos contentos, unos 46 euros por persona.




¿Qué más podemos decir? Maravillosos arroces, maravillosa Cataluña. Deben probar. No podemos contar más. Sólo permitan que les recomiende una vez más a Manuel Vázquez Montalbán en una de las obras de referencia para conocer esta cocina. Sigan atentos al Capítulo II de esta mini ruta.
Gastronomía ampurdanesa


mailonpix.com

5 comentarios:

Kikas dijo...

El arroz, y no diré que soy un experto, pero sí muy aficionado, es el único plato en el que el comensal espera por obligación, a riesgo, efectivamente, de que se pase si no.
No soy un fanático del arroz negro, y sí del caldoso y el suelto, abanda. Para mí los mejores sin duda (Y me he recorrido mucha geografía probándolo, se dan en la provincia de Alicante en concreto. Sin embargo evito los establecimientos de renombre de la capital, ya que allí el arroz lo suelen pasar y a mí, personalmente no me gusta. Supongo que ese grado justo de soltura lo da la dureza del agua pero, aunque de esto he leido y oido mucho, no parece la gente ponerse de acuerdo.
Por supuesto, la humedad hace que tomar pan allí (A los paneros por antonomasia como yo),sea una especie de viacrucis pensando en lo que pudo ser y no fue.
Por cierto, bonita excursión podríamos preparar con según qué crustaceos con denominación de origen, Langostino de Vinaros, de Sanlucar o de Guardamar, Gamba roja de Denia o de Palamós, en fín, no me subo a las Rias que salivo y se me podría aplicar el Principio de Pavlov

Jordán Abellaner dijo...

Bienvenido Kikas, efectivamente coincido contigo en lo de los arroces, una maravilla. Por cierto, has probado en esta zona el arroz de Pals?
La zona de Alicante, una de mis preferidas para el arroz,especialmente los mixtos huerta y monte, pero sin olvidar los arroces calderos de Murcia y los arroces abanda que se sirven en la provincia de Málaga, (sí Kikas, en Malaga, la gran desconocida de los arroces marineros).
Un saludo

Kikas dijo...

El caldero, gran arroz.
La lástima es que a la gente luego le gusta tomar el pescado, y el pescado está como una zapatilla insulsa, porque todo el sabor se lo llevó el arroz
En fin, será que para el arroz soy especial

Carrascal Bollo dijo...

Vaya entrada bien narrada Abellaner. Veo que lo pasaste bien por Cataluña, jeje.

La foto del arroz inmejorable. Aunque el arroz negro no es mi favorito, seguro que hubiese disfrutado.
Yo también lo prefiero caldoso, la verdad. Que gran caldero nos tomamos en Murcia Abellaner... mientras se gestaba esta paginaca, jajaja.

Veo que os habéis juntado dos frikazos del arroz. Yo creo que muy experto no soy porque me gustan todos. Mucho, jeje.

Un saludo

Jordán Abellaner dijo...

Señor Carrascal, friki sí que soy del arroz, lo que no me impide disfrutar con todos: caldosos, melosos, secos...
Con especial cariño me refiero al caldero porque hace más de 2 años se gestó en aquella mesa lo que hoy es GuisailloPapa. ¡Qué tiempos! Y hoy, segundones en los Premios Bitácoras 2.010, ejejejeje
Un abrazo

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