jueves, 29 de abril de 2010

Cocido Lebaniego en Potes (Cantabria). Asador Llorente

Cantabria y Asturias, a la hora del viaje, son como el café y la leche, ya que se combinan a la perfección. Aunque ahora que lo pienso mucha gente toma café solo.
Bueno, entonces Cantabria y Asturias a la hora de viajar son como una salsa de un estofado y el pan. Indiscutiblemente acaban unidos y mezclados… que maravilla. Esa unión mística se comprueba cuando saboreas cada migaja del pan empapado en tu boca… Madre mía, se nota que estoy escribiendo esto a las 15:30 y que todavía no he comido…

Bueno, vuelvo a lo que decía: Lógicamente, al no ser Comunidades realmente enormes (geográficamente hablando) los viajes por la zona se suelen organizar en pack. Es más, creo que no conozco a nadie que haya viajado a Asturias y no a Cantabria, o al revés... Seguro que alguno habrá, está claro (si es así que hable ahora o calle para siempre).

En ambas Comunidades suelen destacar tanto sus capitales como sus costas fascinantes. Pero  España es absolutamente infinita, y la zona de los Picos de Europa es realmente escandalosa.


Esta parte de nuestro viaje (seguramente el que más nos gustó) visitando las profundidades del Parque Nacional nos llevó entre otros lugares a Potes:

 
Según leí por ahí, Potes es como la “capital” de los Picos. Ciertamente es un pueblo precioso, con varios edificios dignos de mención. 


Aunque tengo que reconocer que la multa que me cascaron los Guardias Civiles por exceso de velocidad cuando llegaba al pueblo me resultó más “llamativa”. Menos mal que no me quitaron puntos, al menos.

Potes y la zona de la comarca de Liébana, como buen lugar interior y frío tiene su plato de cuchara, como sucede en todo lugar similar en España.

En este caso, me sacié y disfruté de manera absolutamente inolvidable con su Cocido Lebaniego en el maravilloso Asador Llorente.

Pero vamos por partes.

Para quitarme el mal gusto que me dejó el señor Guardia Civil (que ciertamente estaba desarrollando su digno trabajo… lo cual no evitó que me dejara el mal gusto) pedimos de primero una ensaladita con tomate y cebolla. Tomates de verdad. Madre mía… cada vez que acabo en una gran superficie comercial y acabo comprando tomates… acabo arrepentido. Que tomates y qué cebolla. Me fascina.


Mi acompañante, carnívora hasta el tuétano, disfrutó de un excepcional entrecot de buey. Evidentemente probé la carne y hay que decir que estaba muy sabrosa y muy bien hecha.


La carta estaba bien y era variada, pero mi comida estaba clara: Cocido lebaniego. Brutal.

Para empezar me pusieron la sopa con los fideos en mi plato. Además me acompañaron con la cazuela,  gracias a lo cual me pude engullir los dos platazos de sopa que cabían. Delicioso.


Y para finalizar “el resto”:
Este plato (no sé si se aprecia especialmente grande) era muy grande. Los garbanzos no habían ni que masticarlos de los tiernos y sabrosos que estaban, al igual que las coles, y la carne, toda, excepcional. La vaca, la oveja, el chorizo, el tocino… Casi me avergüenzo pero he de reconocerlo. Fue un goce casi obsceno…. Y ahora digo yo ¿Para qué engañarnos? Fue un goce plenamente obsceno. Buenísimo.

Y una cosa he de decir, prometo (ante notario si hace falta) que mi cuerpo se sintió totalmente alimentado por dos-tres días. Aseguro que no tuve hambre hasta pasado ese tiempo… lo cual no impidió, lógicamente, que disfrutara de más maravillas culinarias de la zona.

Ah, se me olvidaba, de postre, por supuesto lo típico: Canónigos.
 
Hechos de merengue. Delicioso, aunque yo casi con cualquier dulce me pierdo, eso sí.

Y para terminar como regalo de la casa unos licores, y todo ello a unos 20 Euros por persona... Y sé que están preocupados, así que decir que bebí agua, ya sólo faltaba que mis amigos los guardias civiles me estuvieran esperando otra vez.


Viaje en su totalidad (tanto Asturias como Cantabria como los Picos de Europa), y esta comida en particular, inolvidable.
De verdad que absolutamente impresionante los paisajes y lugares de los que se pueden disfrutar por los Picos de Europa.

5 comentarios:

Jordán Abellaner dijo...

Maravilloso reportaje, qué paisajes, qué cocido!! Qué maravilla todo!! Qué paginaca tenemos! Cómo te cuidas Carrascal, tenemos que compartir uno de estos viajes pronto.

Un fuerte abrazo

Kikas dijo...

Perdona que discrepe;
Asturias tiene unos 400 kms de costa. Cantabria unos 300. Yo, aunque cerca de Bilbao, no soy del mismo centro, o sea que, cada vez que he visitado ambas comunidades lo he hecho por separado, porque 700 kms de costa para meterte en un viaje, sin contar el interior, da para mucho
Cántabros y Asturianos son diferentes. El Cántabro es más arisco, el asturiano más abierto. Los dos noblotes, pero nada tiene que ver uno con otro y eso lo compruebas según atraviesas la divisoria.
Centrándonos en el comer...creo que ya lo he preguntado...¿No te gusta más el cocido "tojunto"?
Es que a mí los garbanzos solos me parecen un poco secos

Carrascal Bollo dijo...

@ Jordán. Sobre todo, a ver si es verdad y nos pegamos un viajazo juntos

@ Kikas. Hombre, profundizando y analizando tranquilamente el tema, es evidente que lo que comentas es cierto...
Aunque yo no decía que "fueran lo mismo". Básicamente mis palabras querían decir que si vas al Norte desde la otra punta de España, pues el viaje suele estar organizado para ver las dos Comunidades juntas.
No sé si me expliqué ahora, jeje.

Sobre el cocido: Sí, prefiero con diferencia el "tojunto" como bien dices. Es más, cuando es casero me suelo poner algo más grande que un plato hondo para que quepa absolutamente de todo. Estilo puchero o incluso Cous-Cous.
Eso no quiere decir que no me guste separado y suelto.

Es más, le pregunté al camarero si lo podía mezclar todo... me dijo que claro, pero que no era lo típico... así que me lo comí "toseparao".

Un saludo y gracias a los dos

Kikas dijo...

Aceptaré, como no podía ser de otra manera, ese razonamiento en función de la distancia y las horas de viaje.
Ya te dije que los cántabros eran más reservados, y la respuesta del camarero respecto a tu atinada observación acerca de la idoneidad del cocido "tojunto", así lo demuestra.
En casa yo, el cocido, me lo tomo en fuente ante la envidia de mi hijo pequeño (Que está comenzando a seguir mis pasos tomando la ensalada en ensaladera, como hacemos todos los hombres de pro en nuestros respectivos hogares). Si él se metiese las raciones de cocido que me meto yo en su fuente, moriría de una ingesta excesiva.
Por cierto, mi Santa, a la que supero en muchas materias culinarias, pero no en los cocidos y potajes, lo hace sublime. Con amor, cariño y dedicación. Y sobre todo materia prima, que ya dice mi amigo "el Innombrable" que "Con buena picha bien se jode" (Con perdón)
Es de justicia reconocer que el cocido es como los ERP (Enterprise Resource Programme) o programas de gestión empresarial, sea SAP, Navision u otros. Esto es, que si le metes mierda, sacas mierda. O sea, que al cocido métele ingredientes superiores, trátalo con amor, y serás recompensado.
Si quieres ahorrarte dos eurillos en el compango o en los garbanzos, luego no te quejes si "le falta algo"
Hoy me pillaste despues de un buen cocido, y así estoy de expresivo

Jordán Abellaner dijo...

Pues yo creo que, como dijo aquel, si sobre gustos no hay nada escrito, ya viene siendo hora que se vaya escribiendo algo.

Así, soy taxativo y talibán en esto del tojunto y está claro que para mí, en el cocido, en nuestro amadísimo puchero y lo aplico al emblanco de pescao si hace falta, no hay otra manera prudente de comerlo que tojunto. La mezcla de texturas (importantísimas)y sabores (no menos importantísimos) es un milagro que nos hace dejar de ser bestias, algunos más que otros, para pasar a ser gourmandes. ¿Y quién quiere unos garbanzos por un lado y unos trozos de carne por otro?

Bueno, me voy unos días de viaje y espero volver cargado de recomendaciones y reportajes, así que os mando un saludo hasta la vuelta.

Publicar un comentario en la entrada