Durante el disfrute de otra de mis pasiones como es la novela negra han ido apareciendo personajes más o menos especializados en barras de bar, tascas, prostíbulos y también otros íntegros y sensibles a la sociedad decadente que rodea a menudo este género; no olvidemos a Montalbano, pero tampoco a los inspectores Kurt Wallander y Paco Huertas, hijos literarios de Henning Mankell y Andreu Martín, respectivamente. Pero es al más bribón y bandido y desencantado de los investigadores privados, Pepe Carvalho, al que podemos sorprender más veces delante de los fogones o discutiendo acerca de la hipocresía de la cultura gastronómica. jueves, 30 de julio de 2009
Las recetas de Carvalho. MANUEL VÁZQUEZ MONTALBÁN
Durante el disfrute de otra de mis pasiones como es la novela negra han ido apareciendo personajes más o menos especializados en barras de bar, tascas, prostíbulos y también otros íntegros y sensibles a la sociedad decadente que rodea a menudo este género; no olvidemos a Montalbano, pero tampoco a los inspectores Kurt Wallander y Paco Huertas, hijos literarios de Henning Mankell y Andreu Martín, respectivamente. Pero es al más bribón y bandido y desencantado de los investigadores privados, Pepe Carvalho, al que podemos sorprender más veces delante de los fogones o discutiendo acerca de la hipocresía de la cultura gastronómica.
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