martes, 30 de junio de 2009

El Rey de Patones. Patones de Arriba, Madrid

En el curioso pueblo de Patones de Arriba, Madrid, en las estribaciones de la provincia de Guadalajara y al pie de un valle sólo habitado por aquellos que van a darse el atracón dominguero, el otro día me comí una vaca. Estrictamente no se trataba de una vaca entera, pero me sentó como tal. Yo iba medio despistado quizás por la que estaba cayendo, un sol de justicia a plomo, que te hacía buscar la sombra bajo los emparrados entre las casas de pizarra de este rincón serrano. Pero tenía clara una cosa: quería darme un atracón de vaca. Para cumplir mi objetivo elegimos la terraza de El Rey de Patones, dicen que el restaurante más antiguo de este curioso pueblo (que me rectifiquen si me equivoco).

Como ya he dejado entrever, no fue muy buena idea irse a mediodía hasta este pueblo de la sierra de Madrid con las temperaturas que estábamos sufriendo, pero en la terraza del Rey la cosa se sobrellevaba, sobretodo por las bonitas vistas de que dispone.



Comenzamos como entrantes con un tallo de chorizo a la brasa y unos trocitos de morcilla de arroz fritas, riquísimas. Para no perder puntá, continuamos con el tentempié, patatas a lo pobre con picadillo de chorizo:











Bueno, y vamos con los platos fuertes. Mi acompañante se decidió por las chuletitas de cordero lechal y yo, como soy un bruto e iba decidido a la indigestión, me incliné, no por una ensaladita, no, sino por el churrasco de cebón, vamos, el chuletón de buey a la brasa. Espectacular el aroma que le concede la cocina a la leña a la carne.



A pesar del calor ambiental, observen el corte de la carne y díganme si no creen que merece la pena... Deliciosa. Por cierto, un diez la atención y simpatía del personal de El Rey. Algo peor la variedad de la carta, mejorable para mi gusto. La decoración y el entorno del restaurante, inmejorable. Bastante recomendable.

33 euros por persona, sin vino ni postre, seguimos en recesión.
VALORACIÓN GUISAILLO: 8,64

JORDÁN ABELLANER
jordanabellaner@gmail.com


jueves, 25 de junio de 2009

Asador Restaurante Puerta de Málaga. Casabermeja

El Asador-Restaurante Puerta de Málaga está en Casabermeja, un pequeño pueblo a la salida de Málaga.
Comer en los pueblos de cualquier provincia española es una auténtica gozada, y más aún si encuentras sitios como este.
Hay determinados lugares que nada más entrar, ya sabes que son un triunfo. En este restaurante fue así.
Para empezar, y nada más sentarnos nos pusieron una de las maravillas más destacables del ser humano: Aceite de oliva, acompañado con pan y un poquito de sal.

Al estilo casero, me lo comí untando el pan en el plato impregnado de aceite... Impresionante.

De la misma forma nos pusieron torreznos, que es un plato que por ejemplo, nunca pediría por mi cuenta. En cambio estaban realmente ricos.

Como entrantes tomamos en primer lugar las croquetas caseras.
Muy buenas, pero tampoco algo descomunal (desde que probé las del kobe, cada vez que como croquetas me acuerdo de aquella sensación líquida tan maravillosa, y ninguna otra croqueta las ha igualado)
Como segundo entrante nos deleitamos con un plato que de sólo ver la foto me hace salivar, no lo puedo evitar (nota: para disfrutar expresamente de esta foto recomiendo pinchar en ella y observar la parrillada mejor).

Imagino que para el lector no debe ser muy agradable imaginarme salivando, pero así es la realidad.
Esta parrillada de verduras con sal maldon fueron un auténtico acierto.

Como plato principal, cada uno pidió una cosa diferente, y conociendo mi enfermedad al respecto, me dejaron probar de todos los platos, así que puedo comentar sensaciones propias.
El entrecote de ternera estaba muy bien hecho, jugoso y muy sabroso.

El solomillo de cerdo también fue una buena elección, además la salsa acompañaba muy bien a la carne, algo por otro lado bastante difícil.

La merluza fue para mi gusto el mejor plato, esa mezcla del queso, el pescado y la verdura tenían una consonancia muy especial. Me encantó.

El bacalao fue el más decepcionante... precisamente mi plato.

Para seguir quitando el mito del bacalao (uno de mis grandes propósitos) no estaba salado, y de textura estaba muy bien, pero desgraciadamente no estaba demasiado sabroso, y además iba acompañado, para mi gusto, de poca salsa. Pero no hizo, ni mucho menos que me quedara mala sensación del restaurante.

Como colofón a una exquisita comida las milhojas de nata con chocolate. Debe ser un fijo para cualquier amante de los dulces que acuda a este excepcional lugar.

Además el servicio fue exquisito, se nota que en este restaurante saben lo que hacen. Tengo clarísimo que volveré alguna vez.
Y como detalle de todo lo que digo, antes de marchar nos obsequiaron con el orujo de hierbas para echarnos lo que quisiéramos.

Además, teniendo en cuenta todo lo que pedimos, repitiendo bebida, con postres y cafés, a 25 euros por persona, está realmente bien. Si están por la zona, y quieren disfrutar de una buena comida, no duden en acudir al Asador Puerta de Málaga en Casabermeja, todo un acierto.


VALORACIÓN GUISAILLO: 8,99

CARRASCAL BOLLO
carrascalbollo@gmail.com