domingo, 8 de noviembre de 2009

Restaurante etíope Mesob. Madrid


Tras preguntar a un etíope qué y cómo se come en Etiopía se me metió en la cabeza probar algunas de las variedades de esta gastronomía que, al menos para mí, resulta una completa desconocida. Y bien, ¿qué y cómo comen los etíopes? Pues la base de su alimentación está compuesta por un pan llamado injera, ácimo y ligeramente agrio sobre el que se colocan los diversos ingredientes, normalmente acompañados de diversas salsas picantes como demonios, la mayoría. El detalle más bonito del asunto es que todo va dentro de una especie de recipiente de mimbre llamado mesob, de una forma cónica parecida a la de un tagine, de cuyo interior toda la familia come unida con los dedos. Sin duda, la mejor manera de mantener ésta unida.
Una vez hecha esta introducción, aclarar que nos decantamos por probar las variedades etíopes en un restaurante que lleva abierto escasamente un mes, el Restaurante Mesob [Manuela Malasaña, 17 MADRID] y que, no se asusten, ha tenido la delicadeza de “suavizar” esas salsas para adaptarlas al paladar menos tolerante al pimiento picante.
Comenzamos con unos entrantes llamados sanbussa, empanadillas de carne y verduras, acompañadas de unos chiles de los que ¡rayos y centellas! Pero que a la vez enganchan por su sabor, no esas salsas picantes que vienen con las nuggets precocinados y que no se saben de que metal pesado provienen. Lo que vengo a decir es que todas las salsas de este restaurante son cocinadas con productos naturales y pueden comerse. Continuamos con un platillo llamado fatira, unos estupendos huevos revueltos con tiras de pasta cocida de algún cereal que no me atrevo a identificar, pero que trigo desde luego no era.



 El festín continúa con unos estupendos segundos. Mi jefa, y sin embargo amiga, se empeño en probar todos los platos etíopes más típicos y así, pedimos doro wot (pollo nacional aderezado con jengibre, cúrcuma, huevo duro y queso fresco, entre otras cosas), awaze tips (ternera con berbere, excelente picante acompañando una ternera salteada con verduras) y yebeg alitcha (cordero lechal con una salsa que tienen que probar, porque yo identifico más que dos o tres ingredientes de los mil que debe llevar.

 

En todo momento estuvimos asesorados por uno de los socios foráneos, que demuestran una excelente educación y una amabilidad en la que, tristemente, se evidencia que son eso, forasteros en Madrid, por muchos años que lleven aquí, que los llevan. Personalmente, no me viene gustando demasiado el jengibre y la cúrcuma, así que el pollo doro wot fue lo que me hubiese sobrado, pero sólo por probar los otros platillos de nuevo, volveré sin dudarlo. Por comentar algún aspecto que puede llegar a ser negativo, los comedores son pequeños y en ellos se permite fumar, cosa que creo que es innecesario, cuando cuentan a la entrada con una barra para poder echarse un pitillo sin molestar a los otros comensales.
18 euros por persona
VALORACIÓN GUISAILLO: 9,25
mailonpix.com




Dónde encontrarlo...
    Calle de Manuela Malasaña, 17 (esquina C/ Ruiz)
    MADRID
    Tel. 914458170   BILBAO

6 comentarios:

Malvi dijo...

Mmm, creo que iría. Ya echaba de menos una entrada nueva. Este sitio tiene una pinta... ¿Sabe igual que huele el gengibre? Me encanta cómo huele, mi vida se rige por los olores, si un alimento no huele bien... cero... En fin, me ha pasado en más de una ocasión y me limita bastante. Tengo que educar mi paladar.


Saludos

Carrascal Bollo dijo...

Madre mía Abellaner.

La multiculturalidad gastronómica invade nuestro queridísimo blog.

Vaya pinta que tienen los platos, que barbaridad.

Vivan las especias, aunque estoy contigo en que determinados sabores inundan demasiado el resto de los ingredientes con su sabor fuerte como el jengibre, o como la soja de la que hablamos en otra ocasión.... y evidentemente más aún si no te atraen demasiado esos sabores (como es mi caso concreto tanto con el jengibre como con la soja).

Viva el probar cosas nuevas y diferentes y viva este blog.
No es porque yo sea parte de él, pero me encanta.

Muchas gracias, de verdad. Un saludo a todos.

Jordán Abellaner dijo...

Muchas gracias amigos y amigas, desde luego este local sí merece la pena visitarlo a pesar o por el jengibre, según los gustos. El jengibre, además de atribuirle todas las propiedades del mundo mundial a los platos a los que acompaña, tiene un sabor y olor intenso que no me va demasiado, será por no estar muy habituado a él.
En fin... señor Bollo, estoy abiertos a nuevas experiencias gastronómicas, ya lo sabe. Quizás los países nórdicos puedan ofrecernos algo más que mojamas y pescados ahumados, ¿quién lo sabe?

Kikas dijo...

Acabas de hacer que reserve mesa. Uno de los escasos países a los que no he ido es Etiopía. Me gustan las propuestas que no cambian en función del lugar donde se realizan (Como por ejemplo la cocina China en Europa que, salvo honrosísimas excepciones es cocina cantonesa adaptada al gusto europeo)
Sin embargo hay veces que sin estas adaptaciones, es cierto que las probabilidades de éxito serían inexistentes.
Gracias por hacer de "consultor gastronómico"
Sigo sobreviviendo en el pais de la mantequilla.

Jordán Abellaner dijo...

Kikas, y nos sentimos muy honrados de que nuestras recomendaciones os sirvan para probar nuevas cocinas.
Espero que te guste la comida de este local y que nos comentes tus impresiones cuando vuelvas (esperemos que contento y sin mantequilla que pueda taponar tus arterias y tu paladar).

Un saludo a todos y todas.

Anónimo dijo...

Buenas noticias para los amantes de la cocina etíope. Los socios de Mesob acaban de abrir otro restaurante etíope. Se llama NURIA y está casi enfrente del otro en la calle Manuela Malasaña.

El mismo trato amable, la misma carta y deliciosa comida, y espacio para celebrar la tradicional ceremonia del café.

Estos son los datos del restaurante:

NURIA RESTAURANTE ETÍOPE
Manuela Malasaña, 6
Teléfono: 915 916 327 – 625 680 045

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