domingo, 30 de noviembre de 2008

Serie Carvalho Gastronómico. VÁZQUEZ MONTALBÁN












Maravilloso escritor, poeta y gastrónomo, que es lo que nos viene ocupando, cronista de la Barcelona y la España de la posguerra y de la cultura gastronómica de sus territorios, en su serie Carvalho Gastronómico nos ilustra con este repaso exhaustivo a sus regiones en tres volúmenes: la cocina del mestizaje (Andalucía, Extremadura y Canarias), la cocina de los mediterráneos (Cataluña, Valencia y Baleares) y la cocina de los finisterres (Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco).

Pizzamascalzone. Madrid



LA MEJOR PIZZA


Siguiendo con el universo de las pizzerias e italianos recomendables, hoy traemos la pizza más impresionante de las que he tenido oportunidad de probar (son muchas).

En este pequeño restaurante de la Calle de Cervantes de Madrid, en pleno Barrio de las Letras, podremos degustar algunas delicias de su horno como son los minicalzones, pequeños bocados con rellenos como las espinacas con huevo duro y parmesano o el pollo estofado en tomate. Es directamente delito no probarlos.

Pero vamos directamente a lo que importa, LAS PIZZAS, de masa fina y crujiente, repletas de ingredientes y deliciosas. Como soy un auténtico incondicional de esta pizzeria he tenido la oportunidad de apretarme la mayoría de las variedades que presentan. Tirolesa, Cuatro quesos, Sorrento, Marinara... Cualquiera resultará buena a la hora de querer repetir una y otra vez. Para mí, premio para la Salmone y la Valtellina, la primera por la cantidad de salmón ahumado, que me encanta y el toque del eneldo fresco. La segunda, por las ingentes cantidades de bresaola, jamón de buey en finas lonchas proveniente de la Lombardía y difícil de encontrar en cualquier otro sitio y que se presenta con sus dos mejores novias, la rúcula y el queso parmesano.

No menos importantes resultan la Caníbal, la Don Quijote (con queso manchego, aceitunas de Campo Real, ajetes y chorizo), o la Calabresa, con un choricito picante para los más atrevidos.

Para finalizar la fiesta, compartimos un tiramisu casero que quitaba el sentío. Hete aquí:

Decir que este local está pensado para el servicio a domicilio, así que las exquisitas variedades puedes pedirlas cómodamente en casa, recibiéndolas en su punto y calentitas, siempre que te encuentres por la zona, claro.


15 euros por persona
VALORACIÓN GUISAILLO: 9,18

JORDÁN ABELLANER
jordanabellaner@gmail.com

sábado, 29 de noviembre de 2008

Cómo usar la fuerza para cocinar... y para comer

Navegando tranquilamente por la red me he encontrado el siguiente vídeo, y en cuanto lo he visto, sabía que tenía que estar en esta página... Espero que os guste tanto como a mí:



Es muy gracioso y está muy bien hecho, además nos enseña que se puede usar la fuerza para cocinar... quién pudiera, madre mía.

Aunque me siento identificado algo con el "pancake man" (especialmente con su peluca)... Por si alguien no se lo ha imaginado aún, yo me pido el que sale al final, volando, que devora los crepes de forma glotona...

¿Acaso os imagináis algo mejor en esta vida que ir volando a una cocina y que deliciosos crepes acaben en tu boca?.... Pues sí, hay algo mejor:
Ir volando a una cocina y que con el poder de la fuerza hagas que los crepes vayan directos a tu boca abierta, sin más esfuerzo.... ¿o acaso se os ocurre algo mejor?

lunes, 24 de noviembre de 2008

Restaurante Kobe. Málaga

Como buen aficionado al baloncesto que soy, hasta hace escasas fechas al escuchar la palabra Kobe, respondía instantáneamente “Bryant”... Sí, lo sé. Mi cerebro es tan primitivo que tengo respuestas instantáneas sin pensarlo... os puedo poner otro ejemplo:

Cualquier persona a mí: - “¿Tienes hambre?”
Respuesta inmediata mía: - “¡!”

(Habitualmente mi cerebro no permite que la amable persona termine la frase, vaya a ser que se despiste)

Dejándonos de zarandajas (la primera acepción, claro), afortunadamente para mí esa palabra (KOBE) ya no sólo la asociaré al baloncesto.

En Málaga existe un Restaurante con dicho nombre... que no es un restaurante normal (al igual que Kobe Bryant, que no es un jugador normal).


Su idea es “tapería gastronómica”, con comida y platos “modernos” (llamémosle como queramos), que se salen de lo habitual.
Es un gusto poder pedir conejo relleno o crema de Foie... y que sea tapa.


Pero no es sólo un sitio de tapeo. Otro aspecto muy positivo de este restaurante es que puedes comer con tapas y raciones, o con platos más contundentes (y más caros, claro, sobre 19 Euros los segundos platos).


En mi caso, al ser una cena, me centré en las tapas y en las raciones.
Exquisitas todas ellas. Seguramente la menos espectacular fuera “La nueva versión de Guacamole” (en la foto), que aunque distinto y muy rico, no es que sea un plato con mucho margen de mejora (desde mi punto de vista).



La otra tapa que pedí fue, por supuesto, la Tortilla de Patatas deconstruida, uno de los platos más famosos del Bulli, y un pequeño homenaje de la cocinera del Kobe, Beatriz Hernández a Ferrán Adriá, ya que trabajó con él.

Para mí fue algo colosal. Es algo para contar, no cabe duda. Esta tortilla de patatas tan especial la sirven en copa, con una salsa de yema de huevo en el fondo, encima cebolla, y arriba del todo una espuma de patata... Eso mismo, Tortilla de patatas “deconstruida”.

¡¡Menudo genio al que se le ocurrió eso, madre mía!!, ¡¡Qué imaginación!!

Aquí os pongo la foto, cedida por nuestro blog amigo gastronomicae, el cual recomendamos encarecidamente que visitéis, está muy bien trabajado (Enhorabuena a su creador).

Como ración disfruté especialmente con las croquetas semilíquidas de Jamón ¿Cómo es posible crear esa obra de arte? En cuanto la pinchas con el tenedor, y más aún al masticarla lo más mínimo, una cascada de sabor (líquido) te inunda todo el paladar. Creo que me hubiera comido 25, y no exagero, lo juro (quien me conoce sabe que no exagero).



La ensalada de Jamón de Pato, fruta, tomate cherry, pipas de calabaza y vinagreta demostró (aparte de que estaba felizmente acompañado por una mujer) que en este restaurante tienen gusto para todo. Acabé mojando el pan en el escurridizo liquidillo que quedaba al final, una vez devorado todo.


Y para terminar el fideua vegetal con mayonesa suave de ajo. También muy sabroso, aunque para mi gusto (absolutamente personal, claro) no era “suave” de ajo, sino que estaba bien cargada de ajo.


En definitiva, sales del Kobe con una sonrisa en la cara, un gusto en el paladar absoluto, el estómago satisfecho... y la cartera no vacía (lo que yo pedí salió a unos 18 Euros por persona)... y en mi caso con ganas locas de volver, pero a comer, para poder probar alguno de los segundos platos, como vieiras con pasta de remolacha, pichón de Bresse o mollejas de ternera con humus o raviolis de rabo de ternera....

Y por supuesto probar algún postre (aún me estoy flagelando por irme de allí sin tomar ninguno): Croquetas de chocolate, arroz con leche y dúo helado con pan de especias.

Entre 17 y 19 euros (tapeando y con raciones)
VALORACIÓN GUISAILLO: 8,98

CARRASCAL BOLLO
carrascalbollo@gmail.com

sábado, 8 de noviembre de 2008

Restaurante El mundo de la Pizza, Madrid


El restaurante de las 100 pizzas

Dentro de la historia de comer fuera de casa una de las opciones más populares y a menudo de las más sabrosas es la cocina típica italiana, y hasta el momento no la habíamos tratado en nuestro blog. Para mí particularmente, no suele fallar una pizzería en esos momentos en los que no sabes dónde acudir a comer. También en aquellos momentos en los que me encuentro bajo de ánimos una buena pizza puede equilibrar las sensaciones. Si conoces un buen restaurante italiano, italo-argentino o simplemente un local con horno de leña para cocer este prodigioso invento, no defraudarás a tus amigos.
Dentro de la amplísima variedad de locales de Madrid, hace algún tiempo conocí El mundo de la Pizza, local situado en la Calle San Bernardo y que sirve una de las pizzas más bestias que nunca he probado, con una masa de un grosor considerable. Es un restaurante en el que se sirven especialidades italianas con toque argentino y que resulta bastante agradable por su ambiente y decoración, con multitud de fotografías antiguas y motivos argentinos. La especialidad y la estrella, las pizzas acompañadas de una jarra de sangría. Hasta 100 especialidades diferentes hacen de la variedad de este restaurante uno de sus puntos fuertes, pudiendo degustar pizzas de casi todo. Algo que caracteriza este lugar es la curiosa sensación de estar como en casa, por el ambiente tan tranquilo, por el tamaño del local y porque todas las preparaciones exhalan sabor a casero. Nosotros nos decantamos por pedir como entrante unas croquetas de carne, estupendas, contundentes y sabrosísimas. Después de ellas, enfrentarnos a las pizzas era indigestión segura. Yo me esperaba unos pocas croquetas escuchimizadas pero no, te ponen las celebradas y moldeadas a lo bestia croquetas que preparaba para la familia tu madre, sin escatimar en la cantidad de la masa. No obstante, atacamos las dos pizzas con fruición, probando las especialidades de jamón con queso provolone y de mariscos, donde los ingredientes se encuentran bien a la vista. Una opción para auténticos glotones, de toda la vida y con unos precios muy, muy populares. No se lo pierdan.

Entre 12 y 15 euros.
VALORACIÓN GUISAILLO: 8,00

JORDÁN ABELLANER
jordanabellaner@gmail.com