La Antigua Tahona cuenta con un local estupendo en la Avenida del Paular, con un coqueto comedor decorado con motivos rústicos y que resulta verdaderamente agradable, a pesar de encontrarse hasta la bola en mi visita. Pero las buenas temperaturas, el solecito reinante y el asueto correspondiente a miles de criaturas los domingos hacían de este día ideal para ponerse bien de colesterol. Destaco además que la carta cuenta con amplias variedades de pastas y pizzas cocinadas al horno de leña, viandas que no probé porque en esta ocasión venía pensando en otras cosas.

De entrante, y para seguir con mi régimen habitual, pedimos picadillo de matanza, que estaba muy bueno y para nada aceitoso, y que acompañamos con el pan de pueblo que sirven (impresionante). Lo que sí que no estaba dispuesto a perderme era la ternera de la Sierra de Madrid, y así degusté un buen entrecote a la brasa con patatas fritas, aunque al servicio de sala debí parecerle algo bajo de tensión ya que le pusieron bien de sal. También probamos el cuchifrito, que como ustedes saben, si es que son de Andalucía para arriba, consiste en cochinillo troceado y frito en su punto, quedando la historia bastante crujiente.

Para destacar, la carne, estupenda, sabrosa, aunque algo pasada para mi gusto y como ya he comentado, salada. Para olvidar, el servicio. Si bien resulta amable y atento, se ve desbordado y comete errores (comprobé como no sólo se equivocaron en el reparto de platos con nosotros, sino con varios comensales más). Esto debe cuidarse mucho más. Por otro lado, el precio no es popular precisamente, aunque este aspecto se ve compensado si eres bien servido, por la calidad y si marchas satisfecho. Como resumen, un local correcto sin más, pero prueben la carne y después den un paseo hasta el Monasterio de El Paular.
22 euros, sin vino ni postre ni café, que estamos a final de mes (puede subir bastante la media)
VALORACIÓN GUISAILLO: 7,00
JORDÁN ABELLANER
jordanabellaner@gmail.com





