lunes, 18 de agosto de 2008

Invitados inconvenientes

E inauguramos la sección comer a cascoporro con una de las escenas de Hollywood más increíbles, empalagosas, inauditas e idiotas que he visto nunca. Vamos, esas cosas que me gustan a mí, comedias románticas con actrices hiperpagadas. En fin, la historia es que la película es La boda de mi mejor amigo y gira en cierto modo alrededor del mundo de la cocina, ya que Julia Roberts encarna a una atractiva crítica pseudogastrónoma. En algún momento es invitada a este almuerzo junto a su amigo, interpretado por Rupert Everett (fabuloso), que resulta ser un sinvergüerza dispuesto a reventar el acto social en cuestión.

En fin, aquí tenéis el vídeo, que lo disfrutéis.

video

Y es que, a quién no le ha ocurrido eso de estar en una reunión en la que las cosas se le van a uno de las manos, en la que la tía Pepa se cae porque se ha puesto piripi, o el cuñado acaba peleándose con su concuñado, o en la que el Venancio, el de la tía Flora, acaba cantando a pleno pulmón algún himno de dudoso gusto. O que incluso un despreciable amigo, animado por los vapores del alcohol, acaba contando una anécdota, dejándole a uno en evidencia.

(Ojo a los camareros en segundo plano haciendo la animación con unos guantes de tenazas de langosta!)


JORDÁN ABELLANER
jordanabellaner@gmail.com

2 comentarios:

María de Haro dijo...

Recuerdo haber visto esta película, siempre comiendo pipas, bebiendo agua y en buena compañía, hay películas que están bien si las ves con alguien, de ese modo se hacen más agradables.

Me gusta mucho, por el significado que le da a la amistad, al amor... a la vida que cada uno elige, y digo elige porque tenemos la posibilidad de elegir.

En su momento me dio mucho coraje que se quedara con la novia, porque era rubia. A mi me gustaba un amigo y no era correspondida, con 16 primaveras te tomas las cosas muy a pecho, y claro... yo era la amiga pavilla castaña, como Julia Robers, y la otra era rubia... me sentó fatal que no la dejara por la amiga, con la que habia compartido algo tan bonito como era la juventud.
Hoy me rio, y me alegro de que eligiera así, porque al fin y al cabo es el camino que lo hace feliz, y que lo completa, eso es lo importante.
y también es importante, que la vida entre dos amigos jamas se va a borrar, sus historias siempre estarán...
y cuando se vuelvan a ver los amigos, curioso pero cierto, a la comida la hacen partícipe del encuentro maravilloso, esto es como cuando comísteis el arroz ese, la comida estaba ahí, y seguro lo recordaréis siempre.
La comida y los olores son como una ventana que nos conduce hacia aquel momento especial... sea cual fuere.

Besitos y sierte con el super Blog

María

Jordán Abellaner dijo...

Gracias por tu comentario, María. Me alegra que te gustase la película y que te sugiriese tanto haber visto este vídeo. Espero que esta maravillosa canción I say a little prayer for you de la gran Aretha te gustase tanto como a mí.

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